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martes, 23 de enero de 2018

Beneficios de la pedicura

La mayoría de personas cuidamos mucho de nuestro físico, pero muy pocas personas prestamos atención a nuestros PIES.
Es muy importante tener unos pies sanos para disfrutar de una buena salud. Tenemos que tener en cuenta que nuestros pies soportan todo nuestro peso durante toda nuestra vida.
Cuando los pies te duelen, te molestan o están cansados tu cuerpo entero te pasa factura. Repercutiendo en tobillos, rodillas, cadera o espalda… Del mismo modo que teniendo unos pies saludables, nos encontramos bastante mejor.
La pedicura limpia el pie de células muertas,NO LAVA PIES,LA HIGIENE DEL CUERPO ES UNA RESPONSABILIDAD DE CADA PERSONA,callosidades, dándole un especial cuidado a las uñas encarnadas, uñas en general, cutículas, talones agrietados, durezas, y terminando con un masaje revitalizante con crema para reactivar la circulación.
El cuidado de los pies es una forma importante de sentirte bien. Y no solo es importante hacerse pedicuras en verano, ya que a lo largo del año, al estar tapados sufren incluso más.
Beneficios de la pedicura:
  • Se dedica un tiempo para descansar y mimar los pies.
  • La persona se relaja y también mejora su estado anímico.
  • Con el masaje se incrementa la circulación sanguínea y mejora la oxigenación del cuerpo.
  • Mejora la textura de la piel y disminuye la callosidad.
  • Evita uñas encarnadas.
  • Ayuda a desinflamar, drenar líquidos retenidos y liberar toxinas del cuerpo.
  • Hidrata la piel.
  • Aconseja al cliente a mejorar los hábitos y cuidados del pie,para una mejor salud. 
¿Quien se hace una pedicura? Cualquier persona, tanto hombres como mujeres, pues como hemos mencionado además de cuidar la uñas de tus pies tiene beneficios anímicos y de descanso en todo tu cuerpo.
Date el gusto y pide un turno.

viernes, 5 de enero de 2018

Lunares en manos y pies podrían ser malignos

Estas lesiones aparecen en las palmas de las manos, las plantas de los pies y las uñas de personas adultas, y esto, justamente, es una de las razones por las que el diagnóstico se hace tardío.




Su apariencia es la de una mancha café oscura o negra, con bordes irregulares, la pigmentación es variable y su tamaño aumenta gradualmente.
Se trata de las lesiones melanocíticas acrales, que son originadas en los melanocitos de la piel; pueden ser benignas y malignas, pero debido a sus características y ubicación llegan a pasar desapercibidas.
Así lo explicó Viviana Leticia Arias, docente asociada del Departamento de Patología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien amplió que, aunque comúnmente son conocidas como lunares, médicamente las lesiones benignas se llaman nevus.
“Los lunares son lesiones benignas, pero tienen una contraparte opuesta (maligna) conocida como melanoma; es importante hacer un diagnóstico apropiado porque es frecuente en nuestro medio y tiene alta mortalidad”, añade la docente Arias.
En un estudio realizado por el Instituto Nacional de Cancerología (INC), centro de referencia oncológico del país, se encontró que este subtipo de melanoma tiene una incidencia de alrededor del 40 % de los casos.
Además, según datos de este Instituto (2006-2010), la localización más frecuente en las mujeres fue en los pies (incluyendo plantas, dedos y uñas), con el 32 %, seguido por cabeza y cuello con el 29 % y la tercera localización más frecuente fueron las piernas, con 14 %.
En contraste, en los hombres la localización más frecuente fue cabeza y cuello con 32 %, seguido por los pies con 31,7 %, y el tronco con 15,2 %.
Poca atención
Al inicio los lunares no presentan ningún tipo de molestia, por lo que muchas personas no les prestan atención y estos siguen evolucionando. “Simplemente se percibe como un lunar que va creciendo con el tiempo; cuando alcanzan los 10 milímetros se consideran sospechosos de malignidad”, explica la docente Arias.
Si estas lesiones malignas no reciben atención médica se convierten en un tumor o masa con úlcera, sangrado, mal olor y causan dolor.
Si el melanoma está avanzado se va a otras localizaciones, lo que se conoce como metástasis, cuando las células malignas migran desde la piel hasta otros órganos internos y pueden causar la muerte.
Se estima que en el 10 % de los casos se dan en pacientes blancos, más del 50 % en asiáticos y del 60 % al 70 % en poblaciones de raza negra.
En el Departamento de Patología de la U.N. se presta servicio de diagnóstico histopatológico. En las láminas histológicas se identifican los cambios en las células que permiten definir si las lesiones observadas son benignas o malignas.
En algunos casos de lesiones melanocíticas acrales puede ser difícil esta diferenciación; se debe hacer un análisis integral con la información clínica aportada por el dermatólogo y apoyarse en técnicas auxiliares.
Estos aportes forman parte de las exposiciones realizadas por los profesionales en Patología de la U.N., quienes para conmemorar los 65 años de la fundación del Departamento de Patología realizaron jornadas académicas en las que participaron más de 240 asistentes, conferencistas nacionales e internacionales.

jueves, 28 de diciembre de 2017

¿SUFRES DE PIE DIABÉTICO? AQUI LA PREVENCIÓN Y CUIDADOS

La diabetes hoy día afecta a muchas personas en el mundo. Usted de seguro tiene algún familiar o conocido que sufre de esta enfermedad. Una de las complicaciones a la que conlleva esta dolencia se denomina Pie diabético.




Esto consiste en una infección de los tejidos profundos del pie, lo cual está relacionado con alteraciones neurológicas o distintos grados de enfermedad vascular periférica (trastornos de la circulación).

El Dr. Wagner y colaboradores realizaron una clasificación para esta complicación de acuerdo al grado de complejidad de la lesión que se presente.

Clasificación de Wagner del Pie diabético
Grado 0: ausencia de úlceras en un pie de alto riesgo.
Grado 1: úlcera superficial que compromete todo el espesor de la piel pero no tejidos subyacentes.
Grado 2: úlcera profunda, penetrando hasta ligamentos y músculos pero no compromete el hueso o la formación de abscesos.
Grado 3: úlcera profunda con celulitis o formación de abscesos, casi siempre con osteomielitis.
Grado 4: gangrena localizada.
Grado 5: gangrena extensa que compromete todo el pie.
La gangrena es la putrefacción de tejido muerto, en este estadio la zona afectada despide un olor muy desagradable, es mortal si no es atendida inmediatamente.

En casos graves, donde la infección del pie se ha generalizado y con la intención de salvaguardar la vida, el médico decide la amputación del miembro afectado. Por ello se requieren cuidados especiales en pacientes diabéticos para evitar esa situación.

¿Por qué se produce esta complicación?
Una persona con diabetes además de todos los problemas que le causa la enfermedad, tiene problemas de circulación y pérdida de sensibilidad en los miembros. La secreción de sudor normal y lubricación natural de la piel también se ve afectada en el pie de un diabético.

Lo mencionado en el párrafo anterior dificulta percibir el momento en que se pueda producir una lesión, con la consecuente infección de la herida. La detección temprana de cualquier lastimadura es muy importante.

El Pie diabético es una complicación de la enfermedad, no todas las personas diabéticas padecen de esa condición.

En caso de que la infección sea tratada a través de antibióticos la mala circulación juega un papel trascendente ya que al presentarse dificultades con el flujo sanguíneo la medicación no puede llegar correctamente a la zona comprometida.

Su médico elegirá la manera adecuada de tratar alguna lesión ya existente intentando detener su evolución. Para impedir por supuesto quitar al paciente una parte de su cuerpo, con toda la carga emocional que implicaría para él y su familia. Pero en casos graves no queda otra opción.

Prevención
Diabetes

Una pequeña herida puede evolucionar en un gran problema. Por ello se recomienda a los pacientes o en caso de que sean de edad bastante avanzada que algún familiar pueda corroborar al menos 3 veces por semana que la zona de los pies y uñas no presenten ninguna lesión por más mínima que parezca.

La perdida de sensibilidad en muchos casos impide que la persona perciba que se ha lastimado. La humectación por supuesto es de vital importancia.

Una piel seca tiene mayores posibilidades de agrietarse y convertirse en puerta de entrada de gérmenes que pueden ocasionar una infección. Utilizar cremas humectantes y realizar suaves masajes para aumentar el flujo de sangre en la zona es muy beneficioso. No colocar cremas entre los dedos.

Una correcta higiene del pie y las uñas también resulta oportuno, evitando la aparición de hongos. Los pies deben secarse con cuidado especialmente entre los dedos.

En cuanto al uso de calzados:

Utilizar un calzado adecuado, que no debe ser ni muy justo ni muy amplio, no caminar descalzos, de ser posible utilizar calzados distintos cada día, los dedos no deben estar apretados y la zona del talón no debe producir lastimaduras, de preferencia utilizar zapatos cerrados.

Antes de colocárselos verificar por dentro que no exista nada que lo pueda lastimar, desde una costura gruesa hasta algún cuerpo extraño. Evite los zapatos muy altos o puntiagudos.

Las medias deben ser de un material absorbente para mantener los pies secos y libres de hongos.Tampoco deben ser apretadas en la zona de los dedos ni del tobillo, para prevenir lesiones y no agravar los problemas de circulación ya existentes.

En este caso el mejor tratamiento es la prevención de lesiones en el pie. Lastimosamente la diabetes va deteriorando el organismo de quien la padece. Por lo tanto prevenir las complicaciones es la mejor elección. Una pequeña lesión en las uñas o el pie puede evolucionar en una grave infección que no deja más alternativa que la amputación.

Cuidando los pies, controlando el nivel de glucemia, visitando al médico de manera regular y una alimentación especial para quienes padecen de diabetes es fundamental para que puedan llevar una vida armónica y libre de complicaciones como en este caso El pié diabético.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

UÑA ENCARNADA

La Onicocriptosis comúnmente llamada Uña Encarnada, es una afección bastante corriente que ataca por lo general el dedo gordo, aunque puede afectar indistintamente cualquier ortejo.

Aunque existen varias causas que concurren al desencadenamiento de esta lesión, el factor principal es la presencia de la espícula, sin ella no hay onicocriptosis.


En el mecanismo de su producción obran como factores predisponentes:

  1. La morfología de la uña, como por ejemplo la uña en voluta o abarquillada.


  2. Un dedo gordo demasiado largo o en valgo, que es comprimido en su borde lateral por el calzado.


  3. Estructura inadecuada del calzado, muy corto y demasiado puntiagudo.


  4. La hiperhidrosis, o el abuso de agua caliente que desvitalizan la piel del surco.


  5. La exuberancia del rodete periungueal que presiona sobre el borde lateral de la uña.


  6. Patologías ortopédicas que alteran la dinámica y alineación de los ortejos.


  7. Traumatismos sobre la uña que provocan ruptura de la lámina ungueal, con su subsecuente distorsión.


  8. Infecciones, como por ejemplo la onicomicosis, (infección de la uña por hongos).


  9. Y la que a nuestro modo de ver es la causal mas frecuente, un inadecuado corte de las uñas.
Cuando la patología se encuentra en un estado avanzado en que se observa Granuloma, y un proceso infeccioso severo, debe ser tratada por un médico especialista, que proporcione tratamiento antibiótico, y realiza un procedimiento quirúrgico, bajo anestesia local mínima de tipo troncular, orientada a eliminar el segmento de uña comprometido, exéresis completa del granuloma y plastía del surco ungueal, incluso en algunos casos rebeldes y crónicos se plantea la posibilidad de un tallado de matriz, que consiste en eliminar un pequeño segmento de la matriz ungueal en los bordes laterales para estrechar la superficie de la uña evitando que vuelva a encarnarse.
Por tanto el control periódico del crecimiento de la uña realizado por un podólogo calificado es muy importante para evitar recidivas, tenemos que tener en cuenta que la uña al crecer puede ver entorpecido su paso por tejidos cicatrizales, o pequeñas hiperqueratosis que pueden provocar nueva inflamación, por lo que el tratamiento debe ser mantenido hasta que la uña llegue a su posición perfecta.