martes, 9 de octubre de 2018

Candidiasis (infección por levaduras)

La candidiasis es una infección producida por la levadura Candida.
  • La candidiasis suele aparecer en las zonas húmedas de la piel.
  • Puede causar erupciones, descamación, prurito e hinchazón.
  • Se exploran las zonas afectadas y se observan muestras de piel en el microscopio o mediante cultivo.
  • Por lo general, las cremas antifúngicas (antimicóticas) y los medicamentos antifúngicos (antimicóticos) por vía oral curan la candidiasis.
La levadura Candida reside normalmente en la boca, en el tracto digestivo y en la vagina, y no suele causar ninguna lesión. Bajo ciertas condiciones, sin embargo, Candida infecta las membranas mucosas y las zonas húmedas de la piel. Las zonas características de infección son el revestimiento de la boca, las ingles, las axilas, los espacios entre los dedos de las manos y de los pies, el pene sin circuncidar, la piel de debajo de las mamas, las uñas y los pliegues de la piel del estómago. Las condiciones que favorecen el desarrollo de una infección por Candida son:
  • Clima cálido y húmedo
  • Ropa interior sintética y ajustada
  • Mala higiene
  • Cambio de pañal o de ropa interior poco frecuente, sobre todo en niños y ancianos
  • Sistema inmunitario debilitado como consecuencia de una diabetes, algunos trastornos o uso de corticoesteroides y otros fármacos que inhiben el sistema inmunitario
  • Embarazo, obesidad o uso de antibióticos
Las personas que reciben antibióticos pueden desarrollar candidiasis porque se eliminan las bacterias que residen normalmente en el cuerpo, lo cual permite la proliferación descontrolada de la Candida. Los corticoesteroides o el tratamiento inmunosupresor después del trasplante de un órgano también reducen las defensas del organismo contra la candidiasis. Los corticoesteroides inhalados, que suelen utilizar los asmáticos, en ocasiones causan candidiasis de la boca. Las embarazadas, las personas que reciben quimioterapia contra el cáncer, los obesos y los que padecen diabetes son más propensos a la infección por Candida.
En algunas personas (por lo general las que tienen un sistema inmunitario debilitado), Candida invade los tejidos más profundos, así como la sangre, y produce una candidiasis sistémica que puede ser mortal.



Síntomas de la candidiasis


Los síntomas de la candidiasis varían según la localización de la infección.

Las infecciones en los pliegues cutáneos (infecciones intertriginosas) o en el ombligo suelen causar una erupción en la piel de color rojo intenso, en ocasiones con estrías. Pueden aparecer pequeñas pústulas, especialmente en los bordes de la erupción, y esta puede ir acompañada de prurito intenso o quemazón. La erupción producida por la candidiasis alrededor del ano puede ser pruriginosa, dejar la zona en carne viva y presentar un aspecto blanquecino o rojizo. Los lactantes pueden desarrollar una erupción por cándida en la zona del pañal (dermatitis del pañal).


Dermatitis del pañal (candidiasis)
 
Dermatitis del pañal (candidiasis)
I

La candidiasis vaginal (vulvovaginitis, infección por levaduras, ver Introducción a las infecciones vaginales) es frecuente, en especial en las mujeres embarazadas, las diabéticas y las que toman antibióticos. Los síntomas de estas infecciones incluyen un flujo vaginal blanco o amarillento y espeso (como requesón), sensación de quemazón, prurito y enrojecimiento de las paredes y del área externa de la vagina.


Candidiasis vaginal
 
Candidiasis vaginal
I

La candidiasis del pene afecta con mayor frecuencia a los hombres que padecen diabetes, a los no circuncidados y a aquellos cuya pareja sexual femenina tiene candidiasis vaginal. A veces la infección no causa síntomas, pero habitualmente produce una erupción rojiza, en carne viva, prurito, quemazón o incluso una erupción dolorosa en la cabeza del pene.

El muguet es una candidiasis que se produce dentro de la boca (candidiasis oral). Las placas color crema típicas del muguet se adhieren a la lengua y a ambos lados de la boca, y suelen ser dolorosas. Estas placas pueden rasparse con un dedo o con un objeto romo, y es posible que sangren tras el raspado. El muguet no es infrecuente en los niños por lo demás sanos, pero en los adultos puede ser una señal de un sistema inmunitario debilitado, posiblemente debido a un cáncer, diabetes o infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El uso de antibióticos que eliminan las bacterias antagonistas aumenta el riesgo de contraer muguet.


Candidiasis oral
 
Candidiasis oral
I

La queilitis angular (boquera, perleche) es una candidiasis en las comisuras de la boca, que causa fisuras y pequeños cortes. Puede aparecer por un lamido constante de los labios, succión de los dedos, dentaduras mal ajustadas o cualquier otra situación que haga que las comisuras de la boca estén lo suficientemente húmedas como para que proliferen las levaduras.


Queilitis angular (boqueras)
 
Queilitis angular (boqueras)
© 

La paroniquia por cándida es la candidiasis de los pliegues o cutículas de las uñas, que produce un enrojecimiento doloroso e inflamación (ver Onicomicosis) alrededor de las uñas. En infecciones persistentes, el área debajo de la uña se vuelve blanca o amarilla, y la placa ungueal se separa del lecho de la uña (onicólisis). Este trastorno es común en las personas con diabetes o con un sistema inmunitario debilitado, y en aquellas cuyas manos están sometidas a una humedad constante o se lavan con frecuencia.


Infección de las uñas (Candidiasis)
Infección de las uñas (Candidiasis)
 
Infección de las uñas (Candidiasis).

La candidiasis mucocutánea crónica es un trastorno que aparece cuando el sistema inmunitario es menos capaz de reaccionar frente a Candida. Causa áreas rojas y llenas de pus, con costra y engrosadas que parecen psoriasis, especialmente en la nariz y la frente. Las personas que la padecen también son más propensas al muguet.

Diagnóstico de la candidiasis

  • Exploración médica de la piel
  • Análisis o cultivo de una muestra de raspado

Por lo general, la candidiasis se identifica al observar la erupción característica o el residuo espeso, blanco y pastoso que genera.

Para confirmar el diagnóstico de candidiasis, puede hacerse un raspado de la piel lesionada o del residuo con un escalpelo o un depresor de lengua. La muestra de raspado se examina posteriormente con el microscopio o se coloca en un medio de cultivo (una sustancia que permite el crecimiento de los microorganismos) para identificar el hongo específico.

Tratamiento de la candidiasis

  • Fármacos antifúngicos aplicados en la piel o tomados por vía oral
  • Medidas para mantener la zona seca

Normalmente, el tratamiento de la candidiasis depende de la ubicación de la infección.

Las infecciones de los pliegues cutáneos se tratan con cremas, polvos, soluciones u otros productos antimicóticos que se aplican directamente en la piel (tópicos). Algunos ejemplos son el miconazol, el clotrimazol, el oxiconazol, el ketoconazol, el econazol, el ciclopirox y la nistatina. En las personas sanas, por lo general las infecciones de los pliegues cutáneos se curan con facilidad. Mantener la piel seca contribuye a eliminar la infección y previene su reaparición. Las soluciones que secan la piel (como la solución de Burow) y los polvos de talco ayudan a mantener la zona seca, lo cual también evita las recurrencias. Pueden administrarse medicamentos por vía oral (como el fluconazol) en caso de que sean muchos los pliegues cutáneos infectados.

La candidiasis vaginal se trata con antimicóticos que se aplican en forma de crema sobre la zona afectada, dentro de la vagina en forma de supositorio, o por vía oral (como el fluconazol).

La dermatitis del pañal se trata con cambios más frecuentes de pañales, uso de pañales superabsorbentes o ultraabsorbentes, y la aplicación de una crema con un fármaco antimicótico (por ejemplo, butoconazol, clotrimazol, fluconazol, ketoconazol o miconazol).

La paroniquia candidiásica se trata evitando la humedad en la zona. Se administran fármacos antimicóticos por vía oral o por vía tópica. Estas infecciones son difíciles de tratar.

El muguet en los adultos se trata con fármacos directamente en la boca. Se administra un antimicótico (como clotrimazol) en forma de comprimidos o pastillas para disolver en la boca. También pueden hacerse gárgaras con nistatina líquida durante el mayor tiempo posible y luego escupirla o tragársela. También pueden administrarse medicamentos en forma de pastillas para tragar (como fluconazol).

El muguet en los lactantes se trata con nistatina líquida, que puede aplicarse con el dedo o con un algodón en la parte interna de las mejillas.

La candidiasis mucocutánea crónica se trata con fluconazol por vía oral. Este medicamento se administra durante un periodo de tiempo prolongado.

Introducción a las infecciones fúngicas de la piel

Los hongos suelen localizarse en las áreas húmedas del cuerpo donde dos superficies cutáneas entran en contacto: entre los dedos de los pies, en la zona genital y debajo de las mamas. Las infecciones fúngicas de la piel más habituales son causadas por levaduras (como Candida o Malassezia furfur), o dermatofitos, como Epidermophyton,Microsporum, y Trichophyton. Muchos de estos hongos viven solo dentro de la capa más externa de la piel (estrato córneo) y no penetran en zonas más profundas. Las personas obesas son más propensas a sufrir estas infecciones porque tienen un exceso de pliegues cutáneos; especialmente si la piel situada en el interior de un pliegue cutáneo se irrita y se desprende (intertrigo). Los diabéticos también suelen ser más propensos a los hongos.
Por extraño que parezca, las infecciones fúngicas en una parte del cuerpo pueden causar erupciones en partes no infectadas. Por ejemplo, una infección micótica en el pie puede causar una erupción abultada y pruriginosa en los dedos de la mano. Estas erupciones (dermatofítides, o eccemas secundarios diseminados) son reacciones alérgicas a los hongos. No se producen por tocar la zona infectada.




Diagnóstico

  • Raspados cutáneos o cultivos

Se supone que existe una infección micótica al visualizar una erupción rojiza, irritada o escamosa en una de las zonas donde la afectación es frecuente.

Por lo general, el diagnóstico de una infección micótica cutánea se confirma mediante el raspado de una pequeña porción de piel para examinarla con el microscopio o colocarla en un medio de cultivo donde los hongos en cuestión podrán crecer, de modo que sea posible identificarlos.

Tratamiento

  • Fármacos antifúngicos
  • Medidas para prevenir la humedad

Las infecciones fúngicas suelen tratarse con fármacos antimicóticos, que habitualmente se aplican directamente sobre la zona afectada (denominados fármacos tópicos). Los medicamentos tópicos pueden incluir cremas, geles, lociones, soluciones o champús. Los fármacos antimicóticos también pueden tomarse por vía oral.

Además de fármacos, pueden utilizarse medidas para mantener secas las zonas afectadas, como usar polvos de talco o llevar zapatos de punta abierta.

Para algunas infecciones, los médicos administran corticosteroides para aliviar la inflamación y el prurito.

Callosidades y callos


¿Qué son las callosidades y los callos?

Las callosidades y los callos son zonas de piel gruesa causadas por presión o fricción. Pueden causar dolor al caminar o usar zapatos.
Las callosidades suelen formarse en las manos o los pies. Por lo general, no necesitan tratamiento.
Los callos tienen un núcleo interno que puede ser blando o duro. Los callos suaves se encuentran entre los dedos del pie. Los callos duros pueden formarse en la parte superior de los dedos del pie. Los callos causados por zapatos que le queden mal a menudo desaparecen con el zapato de tamaño correcto.
Vea imágenes de callosidades y callos duros y blandos.

¿Qué causa las callosidades y los callos?

Las callosidades y los callos son causados por presión o fricción repetida en una zona de la piel. La presión hace que se muera la piel y que se forme una superficie dura de protección. Un callo blando se forma del mismo modo, excepto que cuando queda sudor atrapado donde se forma el callo, el núcleo duro se ablanda. Esto suele ocurrir entre los dedos de los pies. Las callosidades y los callos no son causados por virus y tampoco son contagiosos.
El manejo repetido de un objeto que ejerza presión en la mano, como herramientas (azadón de jardinería o martillo) o equipo deportivo (raqueta de tenis), generalmente causa callosidades en las manos.
Las callosidades y los callos en los pies son causados a menudo por la presión del calzado. Caminar descalzo también produce callosidades.
Las callosidades y los callos a menudo se forman en los juanetesdedos de los pies en martillo, garra o maza, o en los abultamientos causados por la artritis reumatoide. Las callosidades y los callos en los pies también pueden ser causados por la presión repetida en los deportes (como la callosidad en la planta del pie de un corredor), por una forma rara de caminar (marcha anormal) o por una estructura ósea, como pie plano o espolones en los huesos (pequeños crecimientos óseos que se forman en las articulaciones).

¿Cuáles son los síntomas?

Usted puede determinar si tiene un callo o una callosidad por su aspecto. La callosidad es dura, seca y gruesa, y puede verse grisácea o amarillenta. Puede ser menos sensible al tacto que la piel que la rodea y sentirse abultada. Un callo duro también es firme y grueso. Puede tener un anillo amarillento blando y un centro grisáceo. Un callo blando se ve como una llaga abierta.
Las callosidades y los callos no suelen ser dolorosos, pero pueden causar dolor al caminar o usar calzado. Y pueden dificultar que sus pies quepan en sus zapatos.

¿Cómo se diagnostican las callosidades y los callos?

Su médico examinará las callosidades o los callos que le estén causando problemas. También puede preguntarle sobre su trabajo, sus pasatiempos y el tipo de zapatos que usted usa. Si su médico sospecha que puede haber un problema con los huesos, se puede hacer una radiografía del pie.

¿Cómo se tratan?

Las callosidades y los callos no necesitan tratamiento a menos que causen dolor. Si de hecho le causan dolor, usted puede aliviarlo al:
  • Usar zapatos que le queden bien y sean amplios, con puntera (la parte que rodea los dedos del pie) ancha y profunda.
    • Una puntera más amplia evita que los dedos presionen el uno contra el otro, reduciendo la presión sobre los callos blandos.
    • Una puntera más profunda evita que los dedos presionen contra la parte superior del zapato, reduciendo la presión sobre los callos duros.
  • Utilizar relleno de protección mientras el pie se cura, tal como:
    • Almohadillas protectoras (como "moleskin").
    • Separadores para los dedos.
    • Almohadillas para los dedos.
    • Capuchones y fundas para los dedos.
Otras cosas que puede probar incluyen:
  • Reducir el tamaño de la callosidad o el callo remojándolo en agua tibia y luego usando una piedra pómez para desgastar ligeramente la piel muerta. Nunca se corte los callos o las callosidades usted mismo, especialmente si tiene diabetes u otras afecciones que causan  problemas circulatorios o entumecimiento.
  • Hacer que su médico recorte la callosidad o el callo con un cuchillo pequeño. Su médico le puede hacer esto en su consultorio.
Si sigue teniendo problemas con callosidades o callos, o el problema es grave, su médico puede hacer que usted consulte un especialista en pies (un podólogo). Puede probar plantillas ortopédicas o plantillas metatarsianas a medida para sus zapatos, para distribuir su peso de manera más uniforme sobre su antepié. Los atletas que corren mucho pueden usar plantillas ortopédicas para el mismo propósito.
Rara vez se utiliza la cirugía para tratar las callosidades o los callos. Pero si una estructura ósea (como un dedo en martillo o juanete) está causando una callosidad o un callo, la cirugía puede usarse para cambiar o eliminar la estructura ósea. Esta se usa solamente si han fracasado otros tratamientos.
Si usted tiene diabetesenfermedad de las arterias periféricasneuropatía periférica u otras afecciones que causen problemas de circulación o entumecimiento, consulte con su médico antes de probar cualquier tratamiento para callosidades o callos.

¿Cómo pueden prevenirse las callosidades y los callos?

Las callosidades y los callos pueden prevenirse reduciendo o eliminando la presión sobre la piel.
Las callosidades en las manos generalmente se pueden prevenir usando guantes para protegerse las manos, como cuando trabaja en el jardín o levanta pesas. Las callosidades en los pies en general se pueden prevenir usando zapatos y calcetines que le queden bien.
Los callos en los pies normalmente se pueden prevenir con el uso de zapatos que tengan una puntera más amplia. Y también haciendo que el empleado de la tienda de zapatos le mida ambos pies antes de comprar un par de zapatos.
  • Use zapatos que le calcen bien.
  • Use guantes al usar una herramienta como una azada o un rastrillo de jardín. Si expone otras partes de su cuerpo a la fricción, use acolchonamiento apropiado. Por ejemplo, si está de rodillas instalando alfombra, use rodilleras.
Su modo de andar puede verse afectado por los huesos de sus pies o incluso pantorrillas tensas. Si es así, es posible que un podólogo pueda ayudarle a hacer cambios que puedan prevenir problemas en los pies, como callosidades y callos.

Callicidas no, gracias

Las lesiones de la piel más frecuentes en los pies son las hiperqueratosis (comúnmente conocidas como “durezas”). En la mayoría de los casos se producen por la respuesta de nuestra piel al aumento de presión en un área determinada. Generalmente, la hiperqueratosis es extensa con los bordes no definidos y un color amarillento que corresponde al acúmulo de queratina.



La presión es una magnitud de medida de fuerza, la cual resulta del cociente de fuerza / superficie. Cuando el área de la piel que soporta la presión es más reducida, la presión que soporta la piel es mayor por cm2. En estos casos puede producirse una hiperqueratosis más reducida en extensión y llegar a formarse un heloma (comúnmente conocidos como “callos / ojos de pollo”). Estos poseen una coloración más oscura y los bordes bien definidos, generándose en profundidad desde las capas profundas de la piel. Cabe destacar que existen otro tipo de helomas que no son dependientes de la presión y su fisiopatología es diferente.
Ante una lesión hiperqueratósica/heloma es importante acudir al podólogo para determinar la causa que lo produce. A partir de aquí se decide el tratamiento más adecuado, que en la mayoría de los casos consistirá en la deslaminación / enucleación mediante bisturí de las lesiones. Cuando las lesiones aparecen a nivel plantar, en la gran mayoría de casos tienen un componente biomecánico que se puede tratar realizando un correcto estudio de la pisada y unas plantillas personalizadas. Otros casos precisarán de tratamientos mediante separadores/correctores de silicona, cirugía, etc.
Existen métodos de tratamiento que consisten en apósitos queratolíticos (callicidas), los  cuales son comercializados como la solución definitiva a estos problemas. Los podólogos desaconsejamos rotundamente la utilización de estos productos, pues producen una serie de complicaciones que empeoran la lesión. Su mecanismo de acción es mediante agentes químicos (por ejemplo el ácido salicílico) que producen una quemadura de la piel con la que entran en contacto. Los problemas principalmente son dos:
Por un lado la quemadura producida por el callicida nunca es delimitada y específica en la zona de la lesión hiperqueratósica (desplazamiento del apósito, sudoración…). Esto produce una irritación de la piel de alrededor, lo que produce aún más dolor que la propia lesión inicial.
Por otro lado el tratar una lesión hiperqueratósica con un callicida no elimina la causa del problema, simplemente genera una herida. Esta herida cicatrizará y en cuanto la piel esté reparada, volverá a generar queratina. En el mejor de los casos nos quedará una cicatriz dolorosa que tendrá difícil solución.
La utilización de callicidas es muy peligroso en cualquier paciente por la inflamación que se llega a producir a causa de la quemadura y por el alcance en profundidad. Las quemaduras producidas después de destruir epidermis y dermis pueden llegar incluso a afectar al tejido graso y al hueso. En la mayoría de los casos se producen infecciones de las ulceras producidas por este tipo de productos, lo que enlentece el proceso de curación.  Además existen quemaduras tratadas mediante amputaciones en pies de riesgo como es en el caso de la diabetes.
Es por todo lo expuesto anteriormente que desaconsejamos su utilización y  que antes de intentar tratamientos con productos de este tipo consulte con su podólogo.
Dra. Carla Lanuza Cerzócimo

miércoles, 4 de abril de 2018

¡Buenos días!
#Podoinfografia 👣 | La importancia del calzado en la Diabetes
Las personas que sufren #diabetes requieren un calzado especial debido a su enfermedad ya que sus pies sufren cambios fisiológicos, como la reducción de irrigación sanguínea.
 Una de las mayores complicaciones para los diabéticos es el deterioro de su sistema nervioso, con lo cual pueden llegar a perder la sensibilidad en los pies y no darse cuenta de una herida o golpe. ¡Tenlo en cuenta! 😉

LA PREVENCIÓN, EL PRIMER PASO EN EL CUIDADO DE TUS PIES



PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES EN LOS PIES


Nuestros pies son los grandes olvidados. La mayoría de las personas no se acuerda de ellos hasta que llega el momento de lucirlos en verano o cuando aparece el dolor por alguna lesión, o por durezas, callos, ampollas, uñas encarnadas, papilomas plantares etc.
No existe cultura de prevención. ¿Por qué no damos valor a nuestros pies? Tenemos que tomar conciencia de lo importante que es evitar y prevenir lesiones y enfermedades de los pies.
Nuestros pies soportan a diario todo nuestro peso y durante toda nuestra vida. Tenemos dos pies para toda una vida, se encuentran sometidos a continuas agresiones, a largas  horas de pie, a caminar o correr por distintos terrenos, a utilizar calzado muchas veces inadecuado… ¡Cuidémolos desde la infancia y ganaremos en salud y en calidad de vida!.
Te recomendamos revisar tus pies (niños, adolescentes, adultos y personas mayores)  y además siempre que aparezca algún dolor u observes algún cambio en tu piel o uñas.
No pensemos que son  solo las personas mayores las que necesitan acudir al pedicuro/a profesional o al pedicuro/a. Todos necesitamos cuidar los pies, empecemos por la prevención.

Podólogo para niños pequeños

En los niños pequeños debemos revisar la forma de apoyar, su pisada. Es frecuente el pie plano –valgo en niños pequeños, si es necesario realizaremos plantillas a medida para la corrección. Valoramos pies cavos, forma de caminar, acortamiento de tendones como el de Aquiles, frecuente en etapas del crecimiento.
En niños revisamos la forma de las uñas y prevenimos o damos solución a las uñas encarnadas.
Son frecuentes en niños las verrugas plantares a papilomas, verrugas víricas producidas por contagios en piscinas o vestuarios. No pases por alto pequeñas lesiones en la piel de los pies de tus hijos, aparecen como pequeñas ampollitas o se confunden con callos, nunca se deben tratar en casa. Revisa con regularidad la piel de los pies y las uñas de los niños.

Podología en adolescentes

En la adolescencia y juventud, muchos chicos y chicas sufren dolor en los pies por el crecimiento, dolor en talón, en tendón de Aquiles, etc. En esta etapa aumenta la incidencia de uñas encarnadas, llegan a producir mucho dolor, infección y deben ser tratadas por un podólogo, acude siempre al notar las primeras molestias.
El pie de atleta, (hongos en la piel)  por el exceso de sudoración es frecuente en la adolescencia, etapa de cambios hormonales.
En jóvenes, tan activos, deportistas, recomendaremos el calzado más adecuado a su actividad y mediante estudio de la pisadavaloraremos la necesidad de plantillas a medida para conseguir una pisada neutra y evitar lesiones.

CUIDADO DE LOS PIES

En adultos jóvenes, es fundamental dedicar tiempo a la prevención y cuidado de los pies, (nuestro pilar y sustento en una vida llena de actividad, trabajo, deporte, familia, amigos). Los pies y nuestra forma de pisar van cambiando con el paso de los años, algunos factores que influyen en el cambio, son la actividad física, al calzado que utilicemos, el aumento de peso etc.
La realización de un estudio de la pisada nos aporta información y nos ayudará en la prevención de lesiones, plantillas realizadas a medida mejoran la forma de pisar, ayudan a distribuir presiones.
Dolor en talón, en los dedos, la sobrecarga de los metatarsos, la aparición de juanetes, se puede evitar o bien tratar cuando aparecen los primeros síntomas.
Observa cualquier cambio a alteración en la piel o en las uñas. Las uñas frecuentemente se lesionan por impactos o presión del calzado, un cambio en la coloración de las uñas o una pequeña mancha debe ser tratada. La onicomicosis, hongos en las uñas es una afección  frecuente que es importante tratar a tiempo  y  evitar su progresión.
Cuidado especial de sus pies requieren personas con diabetes. La falta de control de los niveles de azúcar puede producir daño progresivo de los nervios y vasos sanguíneos de las piernas, se puede producir falta de sensibilidad. Heridas, pequeñas rozaduras o callos producidos por la presión del calzado pueden pasar inadvertidos por la falta de sensibilidad, una infección se produce con mayor facilidad en personas diabéticas, la cicatrización de las heridas es más lenta. Las revisiones podológicas en pacientes diabéticos son necesarias.
Un cuidado adecuado de los pies ayudará a llegar a la madurez con salud y calidad de vida. Los pies con el paso de los años se vuelven más frágiles, la piel más sensible, se pierde fuerza muscular. En Nadira, aconsejaremos las revisiones necesarias, el calzado más adecuado  a la forma de tus pies y a la actividad física y te ayudaremos a ganar en comodidad y en salud.

martes, 20 de marzo de 2018

PEDICURÍA PROFESIONAL " BARRIO URQUIZA DE LUJÁN "








En  Luján de Cuyo, las personas a cargo del Centro Cultural Unión Vecinal del Barrio Urquiza ubicado en la calle Av. Libertad  nos cedieron lugar para la atención de pedicuría profesional, reflexología podal y masajes, para lo vecinos de la zona y barrios cercanos.
La atención estará a cargo de la Pedicura Profesional Matriculada Ayelén Ortiz. 
www.facebook.com/nadirapedicuriaprofesional



Los precios parten desde los $250 en adelante, dependiendo de la patología que presente el pie.
Se atenderán personas Diabéticas, Niños, Adultos Mayores, Adolescentes, público en general.
Para turno llamar al 2613426512


Se darán talleres para personas Diabéticas, para que conozcan las patologías que pueden presentar y cómo proceder  para el cuidado, bienestar de sus pies.(GRATUITO)
DESTINADO A DIABÉTICOS Y A FAMILIARES.



También habrán talleres de reflexología podal para mamás/papás y niños,en la reflexología aprenderás a relajar al niño y a tener una coneccion que fortalezca  los lazos afectivos, dándole mimos y jugando de la manera más sana y vital. (valor $100 cupos limitados). 
Solo se atenderá con turno previo llamando al 2613426512 
Agradecemos a las personas que brindaron el apoyo y les pedimos al público en general  la difusión.